Son muchos los estudios que afirman que el contacto temprano con animales domésticos, como perros y gatos, beneficia el sistema inmunológico del niño, reduciendo el riesgo de infecciones y enfermedades.
La hipótesis de la higiene
La hipótesis predominante que refuerza la idea de que el contacto con mascotas ayuda al sistema inmunológico es la «hipótesis de la higiene», que sostiene que la exposición controlada a microbios ambientales y animales favorece la maduración adecuada del sistema inmune, reduciendo el riesgo de enfermedades alérgicas y autoinmunes. Los beneficios parecen ser mayores con perros que con gatos, probablemente por diferencias en los microbios que transportan.
Según la «hipótesis de la higiene», la disminución de la incidencia de infecciones en los países occidentales y, más recientemente, en los países en desarrollo, es la causa del aumento de la incidencia de enfermedades autoinmunes y alérgicas.
La exposición temprana a microbios del entorno natural y el microbioma humano es fundamental para la regulación inmune. Estilos de vida modernos —urbanización, dietas alteradas, uso excesivo de antibióticos— han modificado el microbioma, lo que puede inducir pérdida de tolerancia inmune y aumento de enfermedades alérgicas.
No implica, como podría parecer por su nombre, que la higiene sea un problema, sino que no es conveniente el exceso de limpieza o esterilización. La higiene es necesaria y salva vidas, sobre todo mantener medidas higiénicas estrictas solo en momentos y lugares donde se puede propagar patógenos (baños, cocina), pero hay que permitir la exposición natural a microbios benéficos entre familiares.
Des ese modo, se ha descubierto que es muy beneficioso para el sistema inmune y un buen microbioma el parto vaginal, la lactancia materna, más tiempo al aire libre y en contacto social, dieta saludable y uso prudente de antibióticos. El objetivo es reconstruir el microbioma temprano y reducir el riesgo de enfermedades alérgicas.
Beneficios inmunológicos asociados a las mascotas
1- Menor riesgo de alergias y asma
Un análisis del Journal of the American Medical Association (JAMA) mostró que los niños expuestos a perros durante el primer año de vida presentaban una reducción significativa en el riesgo de asma infantil.
La exposición a perros durante el primer año reducía el riesgo de asma en un 13-15%.
El efecto fue más notable en hogares rurales o semiurbanos.
También muestra una reducción del 10 % en niños preescolares mayores de 3 años. No se observó beneficio en menores de 3 años.
En niños expuestos a animales de granja durante el primer año, a los 6 años, el riesgo de asma se reduce en un 52 %.
Por lo tanto, la exposición temprana a microbios transportados por animales domésticos y de granja podría favorecer un sistema inmunológico más equilibrado y reducir el riesgo de asma.
Aunque no demuestra causalidad, estos hallazgos respaldan la hipótesis de que el contacto temprano con microbios es beneficioso para el sistema inmunológico infantil.
2- Diversidad microbiana beneficiosa
Las mascotas aumentan la diversidad microbiana del hogar, lo que promueve una colonización más rica del microbioma infantil.
Fujimura et al. (2010) encontraron que los hogares con perros tenían niveles más altos de microbios ambientales, que a su vez colonizaban la piel y las vías respiratorias de los bebés, modulando el riesgo de enfermedades alérgicas.
3- Regulación de la respuesta inmune
La exposición microbiana precoz favorece una respuesta inmunitaria más equilibrada, reduciendo la prevalencia de respuestas Th2 asociadas con alergias.
West et al. (2015) concluyen que el contacto temprano con animales domésticos estimula el desarrollo de células T reguladoras (Tregs), que ayudan a mantener la tolerancia inmunológica y evitar el desarrollo de alergias.
4- Prevención de enfermedades autoinmunes y otras patologías
- Diabetes tipo 1: Algunos estudios preliminares sugieren que el ambiente microbiano enriquecido podría influir en la reducción del riesgo de autoinmunidad asociada a la diabetes tipo 1, aunque la evidencia es todavía limitada y requiere más investigación.
- Eczema y rinitis alérgica: Metaanálisis muestran que la exposición a mascotas puede reducir la incidencia de eczema en la infancia temprana.
El momento de la exposición es clave: los beneficios inmunológicos son mayores si el contacto con mascotas ocurre en el primer año de vida.
No obstante, el efecto protector no se observa siempre en niños con antecedentes familiares de alergias graves, donde la exposición puede incluso agravar los síntomas.
Fuente:
Fall T, Lundholm C, Örtqvist AK, Fall K, Fang F, Hedhammar Å, Kämpe O, Ingelsson E, Almqvist C. Early Exposure to Dogs and Farm Animals and the Risk of Childhood Asthma. JAMA Pediatr. 2015 Nov;169(11):e153219. doi: 10.1001/jamapediatrics.2015.3219.
Fujimura KE, Lynch SV. Microbiota in allergy and asthma and the emerging relationship with the gut microbiome. Cell Host Microbe. 2015 May 13;17(5):592-602. doi: 10.1016/j.chom.2015.04.007.
Bloomfield SF, Rook GA, Scott EA, Shanahan F, Stanwell-Smith R, Turner P. Time to abandon the hygiene hypothesis: new perspectives on allergic disease, the human microbiome, infectious disease prevention and the role of targeted hygiene. Perspect Public Health. 2016 Jul;136(4):213-24. doi: 10.1177/1757913916650225.
Okada H, Kuhn C, Feillet H, Bach JF. The ‘hygiene hypothesis’ for autoimmune and allergic diseases: an update. Clin Exp Immunol. 2010 Apr;160(1):1-9. doi: 10.1111/j.1365-2249.2010.04139.x.
